Skip to contents
Uptown, Edgewater, Rogers Park

Juan Rivera fue injustamente condenado por asesinato. Ahora usa el dinero del acuerdo para abrir Barber College en Rogers Park, en asociación con su ex guardia de prisión

Mientras cumplía la condena por un crimen que no cometió, Juan Rivera obtuvo su licencia de barbero con la ayuda de Bobby Mattison, uno de los guardias de la prisión. Ahora, juntos han abierto Legacy Barber College en Rogers Park.

Juan Rivera (izq.) y Bobby Mattison posan afuera de Legacy Barber College, en Rogers Park.
Joe Ward/Block Club Chicago

Este artículo, publicado originalmente en inglés por Block Club Chicago, está disponible en español gracias al proyecto “Traduciendo las noticias de Chicago”, del Instituto de Noticias Sin Fines de Lucro (INN).

ROGERS PARK — Mientras Juan Rivera luchaba por su libertad en el  Centro Correccional de Stateville donde cumplía sentencia por los cargos de violación y asesinato que no cometió, cuando comenzó a considerar qué sería de su vida en el caso de ser exonerado.

Antes de sus apariciones en la corte, Rivera iba a la barbería de la prisión para que le cortaran el pelo. Ahí comenzó su amistad con Bobby Mattison, el guardia de la prisión y coordinador de la barbería. Mientras Rivera trabajaba en limpiar su nombre, Mattison le ayudó a obtener su licencia de barbero y hablaron de la posibilidad de abrir juntos una escuela de barbería. 

La condena de Rivera fue revocada en 2012, dando así un final impresionante a uno de los casos más infames de procesamiento ilícito en el área de Chicago y llegando a un acuerdo financiero sin precedentes. Casi una década después, él y Mattison están cumpliendo su sueño al abrir en abril pasado, Legacy Barber College en Rogers Park.

Ubicado en 1546 W. Howard St., Legacy busca ofrecer  un camino hacia una carrera y una vida exitosas tanto a los que están atrapados en el sistema de justicia como a otros.

“Esto comenzó, aunque no lo creas, en la cárcel”, dijo Rivera. “Vi que había una necesidad. Queremos ayudar a los menos afortunados. Porque una vez que salen, por lo general, no tienen nada a lo que puedan recurrir”.

‘¿Por qué no regresar a casa?’

Rivera, quien actualmente tiene 48 años de edad, fue condenado tres veces en 1992 por la violación y apuñalamiento de Holly Staker, de 11 años, en Waukegan. Cada vez, esos veredictos de culpabilidad fueron anulados.

A finales de 2011 Rivera fue exonerado por última vez. Un tribunal de apelación de Illinois revocó su condena final y prohibió a los fiscales del condado de Lake juzgar a Rivera nuevamente, permitiéndole salir en libertad en enero de 2012 después de casi 20 años tras las rejas.

El caso de Rivera fue uno de varios casos del condado de Lake que colapsaron debido a pruebas de ADN que señalaban que alguien más era culpable. Los fiscales fueron criticados rotundamente por juzgar a Rivera por tercera vez a pesar de que las pruebas de ADN mostraban que alguien más y no Rivera, fue quien atacó a Holly. Un juez federal incluso ordenó que se realizaran pruebas en uno de los tenis utilizados como evidencia en la fiscalía después de que los abogados de Rivera dijeron que la policía alteró las pruebas, según publicó el Chicago Tribune.

En 2015, Rivera recibió un acuerdo de $20 millones de los municipios del estado y del condado de Lake por la condena injusta, uno de los mayores pagos de este tipo en la historia de Illinois.

El Rogers Park Barber College es la segunda versión del sueño de Rivera y Mattison.

Después de ser liberado, Rivera consideró comenzar de nuevo en California, pero Mattison lo convenció de elegir un hogar local para su escuela de peluquería. En 2016 los dos abrieron Legacy Barber College en Glenwood, suburbio ubicado al sur.

Eso comenzó con $300,000 de Rivera y además recibió financiamiento a través de asociaciones con escuelas secundarias locales y colegios comunitarios. Pero debido a los recortes de fondos, esas asociaciones terminaron, llevando al par a cerrar el lugar, dijo Rivera.

Mientras tanto, Rivera compró una casa en Rogers Park. Decidió reubicar Legacy Barber College en su barrio natal y ha reclutado a escuelas locales para ayudar.

“Rogers Park me ha tratado de maravilla”, dijo Rivera. “Dije, ‘¿Por qué no regresar a casa?’”.

Legacy Barber College abrió el 12 de abril. Está ubicado en 1546 W. Howard St.

Legacy Barber College se ha asociado con Evanston Township High School y Oakton Community College en Des Plaines para ofrecer programas alternativos y créditos universitarios. La escuela también ha participado en el día de la carrera de Evanston Township, mostrando a los niños que pueden encontrar una buena carrera, incluso si ir a la universidad no es una opción, destacó Rivera.

Los interesados en general, también pueden inscribirse en la escuela, dijo Mattison. De los 32 estudiantes que actualmente están inscritos en Legacy, 24 son estudiantes de secundaria o universitarios y ocho son miembros de la comunidad. Los estudiantes obtienen una licencia de barbero, pero también se les enseña sobre educación financiera, servicio al cliente y administración de un negocio, enfatizó Rivera.

“No todo el mundo está tratando de ir a la universidad”, dijo Rivera. “Queremos mostrar que esta es una carrera en la que pueden ingresar y tener una vida productiva. Puede ser el primer paso para tener mejores cosas en la vida”.

Con 30 años trabajando en el sistema de justicia penal, Mattison dijo que sabe lo valiosos que pueden ser los programas de educación y capacitación para las personas que han estado en el sistema penitenciario.

Juan Rivera

Como oficial correccional en el Stateville Correctional Center cerca de Joliet, Mattison se hizo cargo de la peluquería y la convirtió en una de las primeras escuelas de peluquería con licencia en una prisión estatal de máxima seguridad. Después de 23 años en Stateville, durante los últimos siete años Mattison ha trabajado como supervisor de barberos en el Centro de Detención Juvenil del condado de Cook.

Sabiendo las oportunidades que puede brindar un colegio de barberos de la prisión, Mattison dijo que quería ofrecer lo mismo para aquellos en riesgo de ser atrapados en el sistema de justicia.

“Los encerramos, pero ¿qué hacemos para ayudarles a recuperarse?”, dijo Mattison. “Veo a estos tipos entrar y salir. Sabía que quería hacer algo para ayudarlos. “Les digo a estos muchachos: ‘el cuidado del cabello es una industria de $50 mil millones. Si ofreces un gran corte y servicio, nadie estará preguntando por tu pasado’”.

Legacy Barber College está abierto al público para los cortes de pelo y los clientes pueden obtener un descuento de alguien que quiera entrar en la industria. Mientras que es una escuela, Rivera dijo que quiere que Legacy sea como cualquier otro salón o peluquería del barrio.

“Queremos que la comunidad sepa que es de ellos, no mía”, aseguró Rivera. “Queremos que la gente se sienta bienvenida y cómoda trayendo a sus hijos, a su familia”.

Legacy Barber College está abierto de lunes a viernes de 10 a.m.-3 p.m. Para obtener información sobre la inscripción para la escuela, haga clic aquí.

Traducido por Gisela Orozco